Muchos tertulianos ya han saltado a la palestra diciendo que la situación es muy delicada y que no es el momento de hacer una Huelga General, pero lamentablemente, tenemos un Gobierno que ha provocado esta convocatoria con sus políticas restrictivas y muy agresivas con los trabajadores y con los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Ponemos rumbo al lugar de los propósitos, dirección hacia las mejores intenciones, equipados con traje del respeto y calzados con el zapato de la perseverancia. Nos reunimos frente a la parada unión y con la mochila cargada de frases, textos, expresiones, dichos, lemas y eslóganes, iniciamos el largo camino.

La política económica neoliberal que impera en la mayoría de las instituciones aboga por una disminución de los derechos laborales como vía para incentivar el crecimiento económico y la disminución del desempleo. La flexibilidad laboral, traducida en rebaja salarial y despido barato, va encaminada a ponérselo más fácil al empresario para que pueda contratar (o al menos es la excusa que usan). Es una política de incentivo de la oferta.

No nos equivoquemos. Si la bancada del Partido Popular aplaudió al presidente después de anunciar uno tras otro todos los recortes que se propone hacer es porque creen en ellos. Ahora tienen la excusa perfecta, con la crisis y las imposiciones de Europa, para llevarlo a cabo, pero su intención siempre ha sido y será recortar y acabar con el Estado de Bienestar, acabando por supuesto para ello con todas las libertades y derechos de los ciudadanos para poder reclamarlos.

Porque es toda una agresión a los trabajadores de todo tipo y un insulto a la inteligencia a cualquiera con un mínimo de sentido común, puesto que si el mismo Gobierno ha reconocido que dicha reforma no creará empleo y que durante 2012 se destruirán muchos puestos de trabajo, entonces ¿para que se hace? Pues para facilitar el despido baratito para los amigos de la CEOE.

Las políticas de austeridad son la excusa para recortar derechos que hasta ahora se habían considerado universales y que, como contrapartida obligaban a que igualmente fuese universal la contribución de todas las personas a su financiación a través de los impuestos. Los resultados macroeconómicos a corto plazo de las llamadas políticas “de austeridad” están claros para quienes quieran verlos: lejos de solucionar la situación económica y servir de salida para la crisis lo que han hecho es agudizarla y llevar a la economía europea a una nueva recesión.