El 2020 arranca de la peor manera que lo podía hacer. Con una noticia que ha pasado desapercibida porque todavía andábamos con la resaca del año nuevo. El asesinato, por parte del ejército de EEUU, del poderoso general iraní, Qasem Soleimani.

Y te preguntarás ¿Quién era ese tal Qasem Soleimani? Era el comandante de la Fuerza Qods de los Guardianes de la Revolución, un grupo militar de élite del ejército iraní y el gran estratega militar del país. Hombre de gran carisma, gozaba de mucha credibilidad entre los líderes religiosos del país y su popularidad entre la población era muy elevada. De hecho, se especuló con su posible entrada en política en las elecciones presidenciales del país del año próximo.

Durante los últimos años, Irán ha ejercido mucha influencia en Oriente Medio en los intentos de estabilización de Siria, Líbano e Irak. Gracias a ello, la diplomacia iraní ha ganado mucho peso en la región y Soleimani ha ejercido de hombre fuerte para Teherán, gracias al trabajo que llevaba a cabo con las milicias Chiíes, Hizbulá libanés y el movimiento palestino Hamas.
En 2017, la revista «Time» lo calificó como una de las 100 personas más influyentes del año. Descrito por un importante funcionario iraquí como un hombre tranquilo y poco hablador, en 2018, su intermediación fue clave para la formación de gobierno en Irak.

¿Por qué le han asesinado? Porque el gobierno de EEUU le acusaba directamente de estar detrás de los ataques que sufrió la embajada de EEUU en Bagdad el pasado 31 de Diciembre a manos de milicias chiíes conocidas como Fuerzas de Movilización Popular. Dichas protestas se produjeron como respuesta a un ataque del pentágono a las propias milicias iraquíes al oeste del país. EEUU argumenta que ha sido una maniobra defensiva contra la Fuerzas de Movilización Popular, consideradas grupo terrorista por la Casa Blanca, y a quienes acusan de atentar contra intereses americanos siguiendo órdenes de Irán.

¿Cómo le han asesinado? Con un ataque de misiles de precisión desde aviones no tripulados sobre el aeropuerto de Bagdad, el dos de enero, ordenado directamente por el Presidente Donald Trump, según el propio Pentágono.

¿Qué consecuencias tiene? De entrada, el Gobierno de Irán ha respondido diciendo que es un acto de guerra declarado por EEUU y que vengarán el asesinato de Soleimani. En el Líbano, el líder de Hizbulá, Hasan Nasralá, ha anunciado el apoyo a Irán. En Irak, las dos coaliciones más grandes del Parlamento han instado a expulsar a las tropas extranjeras del país. El gobierno a condenado el asesinato y el ejercito ha anunciado que no eran conocedores del ataque y lo han considerado como una intromisión en la soberanía del país.
Por su parte, un portavoz del gobierno ruso ha declarado que el mundo se enfrenta a una nueva realidad. En clave económica, la escalada de tensiones ha hecho subir el precio del petróleo más de un 3%.

¿Cuál ha sido la reacción en EEUU? La Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores de EEUU ya ha recomendado a sus ciudadanos que abandonen Irak inmediatamente. La Presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, ha denunciado que la orden de Trump fue emitida sin consulta del Congreso y el Partido Demócrata ha criticado fuertemente la medida tomada por el Presidente. El candidato a las primarias del partido demócrata, Joe Biden, declaró que Donald Trump «acaba de arrojar un cartucho de dinamita en un polvorín». Otro argumento más para la posible destitución de Trump que ya se debate en el Senado de los EEUU. En resumen, iniciamos el 2020 con una nueva guerra a las puertas de Oriente Medio.


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Author: Christopher Rodriguez

Análisis y comunicación política de la actualidad que nos rodea

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