¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que toda Europa se hace tras el rotundo no que la ciudadanía griega ha dado a la troika, y que ha venido motivado por las duras medidas de austeridad aplicadas al país heleno en los últimos años.Las imposiciones europeas  han provocado una enorme caída de la actividad productiva y una destrucción del 25% del PIB, una cifra solo similar a la que experimentan los países en guerra. En vez de haber exigido la lucha contra el fraude fiscal, un sistema impositivo justo y la protección de los servicios públicos fundamentales para garantizar vida digna a la gente, se impusieron medidas contrarias a la prosperidad de los ciudadanos.

Ahora en el Eurogrupo andan muy preocupados y creen que es necesario sentarse a negociar con Tsipras. Angela Merkel ya ha dicho que no quiere liderar una salida de Grecia, la cual dañaría severamente la reputación de la eurozona y empañaría su periodo como canciller alemana. Ese cambio de discurso ha venido motivado por la preocupación que existe en EEUU y en el seno de la OTAN, por el papel que Rusia pueda jugar en Grecia, en caso de que la Unión Europea siga ahogando los intereses del pueblo heleno.

En este caso, no podemos olvidar que Grecia es un aliado de la OTAN que ha ayudado a estabilizar la zona de los Balcanes y hace de frontera al posible avance del yihadismo islámico.

Así las cosas, Tsipras cree que su posición se ha fortalecido, y prueba de ello es que ha solicitado una línea de crédito durante tres años que le ayuden a pagar las deudas. A cambio, podría estar dispuesto a comprometerse a llevar a cabo algunos de los recortes exigidos, pero solo si hay un acuerdo para discutir una reestructuración de la deuda.

En este momento, es muy probable que el Eurogrupo insista en que Grecia debe comprometerse con un presupuesto verificable y una serie de reformas estructurales innegociables, amparándose en que el Fondo Monetario Internacional ha señalado que la deuda griega es insostenible.

Con todo ello, es muy probable que al final se llegue a un acuerdo. Grecia tendrá que claudicar con los recortes exigidos y el Eurogrupo acceder a inyectar más liquidez y a reestructurar la deuda del país. Y al final, todos se mostrarán como los vencedores de la batalla.

EconomíaEuropa
Author: Christopher Rodriguez

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