¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que toda Europa se hace tras el rotundo no que la ciudadanía griega ha dado a la troika, y que ha venido motivado por las duras medidas de austeridad aplicadas al país heleno en los últimos años.

Bruselas se sale con la suya e impone una lista de acciones que tiene que llevar a cabo Grecia para poder optar a la financiación Europea. De esta manera Tsipras sale de Bruselas derrotado y el efecto del “Podemos griego” se va por el sumidero a las primeras de cambio.

Desde el anuncio de elecciones en Grecia el 25 de enero, la posibilidad de que la fuerza de izquierda Syriza salga victoriosa en las urnas y forme gobierno se ha presentado como una amenaza para la opinión pública internacional, y particularmente para la de la eurozona.

La grave crisis económica ha demostrado que la unión económica y monetaria era un gigante con los pies de barro. La inestabilidad financiera de un país se ha vuelto una amenaza para toda la unión monetaria y ha puesto en peligro el futuro del euro. Ese es un grave problema que se debe atajar en los próximos años.

Hace justo un mes, un Comité de Expertos convocado por el Gobierno del PP intentó proponer una reforma fiscal para el año 2015, y así, su Presidente, Manuel Lagares,  que es Catedrático de Hacienda Pública presentó su documento a toda España. Un documento tan devastador para la ciudadanía, que hasta el PP ha tenido que dejarlo a un lado.

La idea de introducir un Impuesto sobre las Transacciones Financieras (ITF) para toda Europa no es nueva. El Impuesto sobre las Transacciones Financieras persigue dos objetivos: regular el mercado financiero y generar ingresos públicos mediante el reparto equitativo de las cargas, ya que el sector financiero está infra-gravado y ha causado la crisis financiera.

El FMI ha vuelto a echar un jarro de agua fría sobre la pretendida euforia del PP con sus datos económicos parcialmente manipulados para ocultar la realidad. Tras la visita sobre el terreno de “los hombres de negro” a España, que para eso estamos intervenidos, el diagnóstico del Fondo Monetario es tétrico: prevé 5 años más hasta la salida de la crisis y un paro desbordado que estaría en más del 25% al menos hasta 2018.