Conforme van pasando las horas y se va confirmando que se va a llevar a cabo un ataque contra Siria en breve, y que va a ser sin la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se está demostrando que la intervención militar es de una complejidad geoestratégica excepcional.

Los economistas del Fondo Monetario Internacional, Daniel Leigh y Olivier Blanchard, éste último, el economista jefe de de dicha institución, han presentado el informe titulado “Errores en las previsiones de crecimiento y multiplicadores fiscales”, en el que reconocen que el FMI se equivocó al prever las consecuencias de las políticas de recorte exigidas a los países con problemas económicos.

Estamos ante una situación histórica, en la que cada vez vemos a más chicos que deciden voluntariamente entrar en el ejército, empujados por sus propias frustraciones personales. Generalmente, quienes lo hacen no tienen otra alternativa que esa que les brinda un sistema que procura así enmendar sus propios errores. No dejan de ser productos de una sociedad que ha fracaso.