Conforme van pasando las horas y se va confirmando que se va a llevar a cabo un ataque contra Siria en breve, y que va a ser sin la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se está demostrando que la intervención militar es de una complejidad geoestratégica excepcional.

Los economistas del Fondo Monetario Internacional, Daniel Leigh y Olivier Blanchard, éste último, el economista jefe de de dicha institución, han presentado el informe titulado “Errores en las previsiones de crecimiento y multiplicadores fiscales”, en el que reconocen que el FMI se equivocó al prever las consecuencias de las políticas de recorte exigidas a los países con problemas económicos.

Después de haber hecho un seguimiento al recuento electoral en EEUU en la madrugada del martes al miércoles, soy capaz de asegurar que acaba de terminar una de las campañas electorales más apasionantes de la historia reciente de los EEUU. Desde la campaña entre Al Gore y George Bush en el año 2000, es difícil recordar un contexto de tanta incertidumbre e interés en la recta final de la campaña. Para ganar, los candidatos necesitaban, al menos, 270 votos electorales, lo que supone una mayoría simple. Barack Obama ha logrado 303 frente a los 206 de Mitt Romney.

Para empezar, hay que recordar que en EEUU, el sistema de elección es indirecto. Es decir, cuando los estadounidenses acudan este martes a las urnas lo harán no para votar al que será su presidente los próximos cuatro años sino a la persona que votará en su nombre al inquilino de la Casa Blanca en virtud de un sistema ideado por los 'padres fundadores' del país y recogido por la Constitución.