La exhumación de quien lideró una rebelión militar contra la República -y, por tanto, contra la legalidad, traicionándola-, provocó y dirigió una guerra que costó centenares de miles de muertos y acaudilló un régimen dictatorial y liberticida de corte fascista con miles de represaliados y víctimas era necesaria y urgente. Un criminal como Franco no puede estar enterrado junto a quienes fueron asesinados bajo su yugo.

El 14 de abril, celebramos el 83 aniversario de la proclamación de la 2ª república española. No es algo trivial la celebración de esta efeméride, ya que el cambio de régimen político supuso una revolución de la sociedad española en todos sus aspectos, propiciando las bases del modelo democrático que disfrutamos hoy día.

Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas y Luisa Rodríguez de la Fuente. 13 rosas cuyos nombres no se borrarán de la historia.

No se trata de mirar atrás para reabrir viejas heridas, se trata de recuperar la memoria histórica de muchas vidas anónimas que se han quedado en el olvido, para así cerrar una etapa y poder mirar al futuro con dignidad, porque a los vivos les debemos respeto, pero a los muertos solo les debemos la verdad. Desde aquí, todo mi respeto para dos infatigables mujeres, Pino y Balbina Sosa, que solo buscan poder enterrar a sus seres queridos. 20/12/2012