Ingenio se ha convertido desde hace tiempo en un referente cultural en nuestra geografía canaria. A las ya clásicas actividades que nos identifican, se suman un importante número de actuaciones en el plano cultural, y que se viene demostrando de forma continuada en la programación que, con periodicidad trimestral, se pone al servicio de vecinos y visitantes.

La Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, ha supuesto un elemento fundamental para la modernización de las administraciones y la adaptación de las mismas a las nuevas realidades políticas, sociales y económicas que vive nuestro país. Va más allá de un derecho de los ciudadanos a demandar determinada información pública o de un deber de publicidad activa de nuestras administraciones. Se trata de instrumento de fortalecimiento de la ciudadanía y, consecuentemente, de la democracia.

Comienza el año 2015 con mensajes positivos y que será el año de la recuperación en un lado, o del cambio en otro. A nivel local, la Villa de Ingenio tiene ante sí el reto de unas elecciones municipales y autonómicas en las que la ciudadanía tendrá el gran reto de elegir un nuevo grupo de gobierno que guie los designios municipales.

No es la primera vez que comento que el futuro de la Villa de Ingenio pasa por decidir qué papel quiere desempeñar el municipio dentro de la Mancomunidad del Sureste, y para ello, una buena opción es el desarrollo de una industria de especialización basada en las nuevas tecnologías y las energías alternativas, así como una zona comercial que se modernice y sea capaz de adaptarse a esa proyección a largo plazo.

Cuando un Grupo de Gobierno se pasa el día conspirando, buscando traidores entre sus propias filas, enfrentándose entre sí de manera cainita o se pasa más tiempo expulsando concejales que atendiendo a las y los vecinos, corre el riesgo de inmolarse en un aquelarre anárquico y es bastante probable que se le escapen asuntos del día a día, algún bordillo en mal estado, una farola apagada o unos presupuestos sin aprobar.

Un mes más, la Villa de Ingenio ha vuelto a vivir una situación que demuestra la grave crisis política e institucional que se vive desde el comienzo de la legislatura. El intento de privatización de la piscina municipal, por parte del PP y Agrupa Sureste, volvió a generar fricciones, cada vez más agudizadas, entre los concejales populares.