Durante las últimas décadas se ha venido produciendo un cambio en las economías occidentales. Del capitalismo industrial se ha pasado al financiero, de la preeminencia de la actividad productiva a la crediticia y de mercados. Acaba de concluir su primera fase que ha implicado la casi desaparición de la economía “real” en favor de la financiera y la concentración de poder en reducidas manos de este sector.

Desde que la derecha llegó al gobierno, tengo la extraña sensación de ser el protagonista principal de la película “Regreso al Futuro”, como aquel joven Marty McFly (Michael J. Fox) que viajaba en el tiempo gracias a la invención de su amigo Emmett Brown (Christopher Lloyd). Y la sensación es cada vez mayor a medida que pasa el tiempo, teniendo en cuenta cómo actúa el gobierno de Rajoy y las declaraciones de sus ministros.